viernes, 31 de agosto de 2007

Por Imperativo Legal

Puntual y abarrotado de público fue el primer pleno ordinario de la presente legislatura, un pleno que todos los asistentes teníamos ganas de ver para contemplar de manera fehaciente el tipo de política que el nuevo equipo de gobierno, y en especial el actual alcalde, están llevando a cabo.

Al nuevo alcalde, que proviene de una profesión tan honrada y respetada como cualquier otra, le gusta la legislación y todo lo legal se lo tiene muy bien estudiado, pero ¿hace lo mismo su equipo de gobierno PP-ACS?, ¿crean y estudian sus intervenciones en el pleno? Porque detrás de cada una de las cuestiones que lanzaban los concejales del grupo socialista a los diversos concejales de PP-ACS, estos se dedicaban a leer una y otra vez los mismos párrafos de sus escritos, a explicar lo mismo con las mismas palabras, y a dejar con las mismas dudas al resto de concejales y al público asistente… y luego el alcalde diciendo que aunque se repita mil veces una mentira esta no se convierte en verdad ¿se dio cuenta de lo que hacen él y sus concejales?

El ambiente estaba muy cargado esa noche en el pleno del Ayuntamiento. Se podía palpar la división que el pacto PP-ACS ha provocado en la ciudadanía: miradas rancias, crispación, demagogia en cada uno de los comentarios,… Esto con José Luís García no ocurría y eso que algunos aún se preguntan ¿cómo ha podido estar al frente de un ayuntamiento durante 5 legislaturas? La solución está muy clara aunque haya algunos que del pasado tan sólo quieran recoger uvas pasas y no buenos racimos para dar caldos de calidad.

Las mociones que presentó el Grupo Socialista fueron duramente debatidas algunas y en otras no se profundizaron lo suficiente (cuestión de tiempo). En dichas mociones los votos fueron 7 (PP-ACS) contra 6 (PSOE) y en la moción con mayor sustento y más lógica para el ciudadano (la que incumbe el puesto de socorrista en la piscina de verano), el totalitario del nuevo alcalde no tiene nada más que decir que la persona contratada posee la titulación requerida y que el presidente de la comisión examinadora ya no poseía dicho cargo cuando le tocó a él elegir al nuevo socorrista. ¿Por qué no se hizo una convocatoria con carácter de urgencia de la plaza vacante? ¿Por qué no se miró en la bolsa de empleo y se llamaron a las personas con la titulación requerida? La solución, una vez más, está muy clara, por qué Pablo Martín actúa en cada uno de sus pasos por imperativo legal.

De un alcalde arrogante, chabacano, grosero y mendaz (que más le valiera fijarse un poquito más en la elegancia y sensatez con que debaten los concejales del PSOE), qué más podemos pedir; de un alcalde que tan sólo sabe dar lecciones de intolerancia cuando una ciudadana le realiza una serie de cuestiones ante el pleno y este arremete contra ella dejándola ante todos como una farsante, una ciudadana que está por encima de cualquier cargo público de esta u otra administración ya que gracias a su voto, los concejales de este ayuntamiento, y sobre todo Pablo Martín, pueden jactarse de su nuevo cargo.

Del cómo gobernar bien no se aprende en los libros de texto ni en los manuales escritos para ello (aunque ayudan). Del cómo gobernar bien está en el día a día de los cargos públicos: en estar codo con codo con los ciudadanos; ayudándoles para subsanar sus problemas; escuchando sus quejas; sabiendo rectificar a tiempo; y pidiendo perdón si fuera necesario. Desde el Grupo Municipal Socialista (que tenemos la función de oposición) sí lo estamos haciendo, escuchando quejas, problemas y denuncias de vecinos y vecinas, y con nuestra ayuda darlo a conocer para que San Martín de Valdeiglesias sepa cuál es la forma de actuar de PP-ACS.

En estos dos meses que el equipo de Pablo Martín está gobernando no se le ha visto realizar cualquiera de estas cosas. ¡Y luego quiere estar dos legislaturas!

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